Pensando con las entrañas

Posted on febrero 18, 2011

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De solo pensar en el 14 de febrero me imagino una invasión de “zombies” corriendo  a todos los centros comerciales del país a devorar y reventar cuanto billete se pueda,  un caos parecido a los famosos “Black Fridays” que en Estados Unidos idiotizan y reducen al ser humano a actuar de una manera compulsivamente consumista y hasta violenta.

La celebración del día de san Valentín es una celebración pagana que contrasta y en algunos puntos coincide con celebraciones nórdicas y de la antigua Grecia, la iglesia católica  tomo “prestada” esta celebración y término canonizando a un santo pagano paradójico ¿no?

¿Hasta qué punto pueden llegar una persona o varias a perder su religión, identidad y su dignidad humana por obtener una rama con un moño rojo en forma de corazón?  Creo que la respuesta es más  que explicita

Hoy en día el  ser humano ya no toma decisiones en base a su condición económica o religión, pareciera que son en base a la publicidad y al estilo de vida impuesto por otros países o por la televisión nacional; influenciada por un trasfondo económico que el consumidor final decide ignorar, es así como el 14 de febrero puedo vender una piedra del rio acelhuate en forma de corazón y sé que alguien me la va a comprar  aun si ofrezco  un precio alto.

La persona decide ignorar su condición económica y la opción de comprar la piedra  parece atractiva, “Me nació comprarte esta piedra en forma de corazón” o la típica frase  “ ¿Y voz que vas a dar el 14”?  Es decir que si no das un regalo el 14 ¿eres  un “grinch” de san Valentín?

El ser humano es imperfecto y piensa con las entrañas algo ventajoso desde el punto de vista económico,  “a calzón quitado” la economía aprovecha estas debilidades (sino las funerarias no existieran) y necesidades humanas para poder entrar de una manera directa y generar una necesidad las cuales a su vez generan ganancias a partir de la escases de recursos de otros.

Si me pongo a pensar con las entrañas sería algo macabro y hasta podría satanizar a la economía por el fin que persigue explotar, pero desde otro punto de vista ¿acaso no debe de ser así? Las utopías de Marx demostraron ser eso simplemente un castillo en el aire que ni siquiera un partido rojo pudo resistir la tentación del verde y sedoso dinero cayendo en el despilfarro y aprovechar la escases para generar ganancias.

Puedo pensar que el 14 de febrero no es más que un día de zombies hambrientos, manipulados por sus sentimientos y sus entrañas pero al final del día esto es economía.

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